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Reflexiones sobre adopción

Family and kids

Explicamos cómo la adopción es una medida que protege a la infancia, otorgando seguridad a su nuevo entorno familiar.

Acabamos de acabar noviembre, el mes de la ADOPCIÓN. Y por eso, ahora más que nunca quería escribir sobre ello.

Me vienen a la cabeza temas variados relacionados con la adopción de los que ya he hablado en otras ocasiones, el vínculo, el abandono, los orígenes, la espera, experiencias personales, anécdotas, frases, libros, películas… Y me doy cuenta que son temas que siempre tengo presentes, sea noviembre o mayo o junio…

Y es que realmente para mí siempre es el mes de la adopción, pues mi vida gira en torno a ella. Como ya sabéis mi familia se formó a través de la adopción, trabajo con temas relacionados con la adopción, mis hijos me preguntan sobre su adopción… Como veis, forma parte de mi día a día y siempre la tengo presente.

Pero el motivo de señalar a noviembre como el mes de la adopción, es para dar visibilidad a esta figura, crear consciencia de que hay miles de niños y adolescentes pendientes de ser adoptados y a su vez miles de familias esperando a ser llamados para encontrarse con sus hijos, y eso no lo podemos olvidar.

Así que hoy voy a profundizar en su significado.

¿Qué es ADOPCIÓN?

La adopción es una medida de protección a la infancia que proporciona una familia definitiva a niños y niñas que, por determinadas circunstancias, no pueden permanecer en su familia de origen.

Y por parte de los padres adoptivos supone la aceptación incondicional de un niño o una niña que es hijo biológico de otras personas y el deber de hacerle hijo propio.

Esto es muy importante tenerlo presente, nosotros somos conscientes de que para que pueda existir una adopción, antes debe ocurrir un abandono. Por desgracia esto es así, hoy por hoy no existen mecanismos que eviten que esto ocurra, pero lo que sí existe es el derecho de todo niño o niña a crecer amparados por el amor de una familia.

Ahí es donde nos damos cuenta que adoptar no es un derecho de los padres, sino una medida de protección para esos niños. Son los niños los que tienen el derecho a crecer en una familia, como recoge la Convención sobre los Derechos del Niño, tratado internacional de las Naciones Unidas, firmado el 20 de Noviembre de 1989.

Teniendo en cuenta esto y basándome en mi propia experiencia, para mí ADOPCIÓN significa en primer lugar FAMILIA.

Porque la familia es la forma más eficaz que existe para garantizar el adecuado desarrollo de los niños, niñas y adolescentes y así poder satisfacer sus necesidades principales.

Gracias a la adopción mi familia creció, mi marido y yo ya éramos familia, pero mis hijos la completaron y la convirtieron en lo que hoy somos.

Cuando empezamos el largo proceso de la adopción aprendimos a  ser pacientes, a conversar, a comprendernos, a cuidarnos, a sostenernos y eso tiene ahora un valor inmenso. Porque eso lo ponemos en práctica cada día y nuestros hijos se nutren de ello.

Por eso ADOPCIÓN también significa educar, proteger, cuidar, sostener y acompañar.

Porque nuestros hijos tienen una herida, una herida que no se ve y que los padres adoptivos no podemos dejar de lado, la herida del abandono. 

Tenemos que estar ahí para acompañarles en su dolor, para escucharles cuando lo necesiten, para sostenerles, para pedir ayuda a un profesional si no lo sabemos manejar. Eso también es ADOPCIÓN.

«Lo importante es que la familia haya creado un ambiente favorable en el que los hijos se sientan con libertad para hablar de ello cuando quieran o lo necesiten»

Como veis no es solo la sangre sino también el roce y la crianza con presencia, paciencia y disposición, la que consolida y cimienta una familia.

Pero sobre todo ADOPCIÓN es amar sin límites, sin medida, incondicionalmente. Porque el amor es el motor de todo y eso es lo que mantiene a nuestra familia.

El amor no lo soluciona todo. El amor es la piedra fundamental, es la base. Pero con el amor no se solucionan todos los problemas. Debe haber información, herramientas y hay que perder el miedo y recurrir a los especialistas cuando sea necesario.

Os diré que yo he acudido a profesionales, a terapeutas que me han ayudado a gestionar con mis hijos determinadas situaciones. Sin su ayuda habría sido difícil reconducir. Ahora son nuestro apoyo en el día a día.

Por ello como madre adoptiva y especialista en el desarrollo de las emociones, te animo a que nos llames y por supuesto te acompañaremos en lo que necesites.